El error común a ambos puntos de vista consiste en plantear la cuestión de la existencia de Dios en términos de “objetivación”, pretendiendo que de la actividad del cerebro pueda derivarse la existencia o inexistencia de Dios como un objeto más entre los demás objetos, externos o internos, del mundo habitual.
• TENDENCIAS 21 - Julio 2006 - ¿Está Dios en nuestro cerebro? Mario Toboso
miércoles, octubre 31, 2007
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